"Una mujer debe ser soñadora coqueta y ardiente, debe darse al amor con frenético ardor, para
ser una mujer”-Agustín Lara
“Haciendo de tipo”. Esa fue mi respuesta días atrás a la pregunta telefónica de una amiga que
“Haciendo de tipo”. Esa fue mi respuesta días atrás a la pregunta telefónica de una amiga que
quería saber en qué andaba. Allí estaba, en la gomería, rodeada de testosterona y fierros
después de anoticiarme en el taller mecánico que tenía “las gomas deformadas”. Miré mis
lolas y descubrí que el problema no era mi cuerpo. Sí mi auto y, ergo, mi billetera.
Alineación, balanceo, tren delantero y burro de arranque. Maldita la hora en que debí incorporar
a mi vocabulario esta terminología de macho. Y no porque me disgusten los autos. El problema
es otro, algo que, en mi vida no anda precisamente sobre ruedas. Estoy harta de “hacer de
hombre”.
Es literal. Trabajo como un burro, me ocupo de mis alimentos, de los impuestos, de los
electrodomésticos rotos, de las humedades del techo, de los cueritos rotos y de las cuestiones
financieras. En definitiva, “hago de tipo” full time.
Mi plasma estuvo “muerto” durante tres meses sólo porque no sé cuál es el orificio de entrada
del cable. Mi Blackberry vegetó en su caja durante semanas hasta que un mozo amigo me
enseñó a usarlo. Odio los manuales y los instructivos. Para eso están los hombres. Yo me llamo
Valeria. Y lo único que tengo parecido a un travesti es el tamaño de mis pies.
“Hago de tipo” en el banco discutiendo cifras y cuestiones que nunca hubiera soñado tener que
comandar.
“Hago de tipo” cuando discuto con el abogado, el contador, la AFIP y Juan de los Palotes.
“Hago de tipo” en los baños públicos cuando tengo que hacer pis parada porque mis
“Hago de tipo” cuando discuto con el abogado, el contador, la AFIP y Juan de los Palotes.
“Hago de tipo” en los baños públicos cuando tengo que hacer pis parada porque mis
congéneres son mugrientas y hacen pis la tabla “como los tipos”.
“Hago de tipo” en el trabajo, cuando a nadie le importa si estoy indispuesta, me siento sola o
me destrozaron el corazón. Los tipos no lloran. Y cuando quiero llorar me encierro en el baño.
“Hago de tipo” cuando vengo del supermercado hombreando mil bolsas porque “hace cinco
“Hago de tipo” cuando vengo del supermercado hombreando mil bolsas porque “hace cinco
minutos cerró el reparto a domicilio” y ya no me queda ni un rollo de papel higiénico.
“Hago de tipo” cuando salgo a la calle enferma porque “si no lo hago yo, no me lo hace nadie”.
Y lo peor de todo es que, acostumbrados a “verme hacer de tipo”, los que me rodean esperan que “haga de tipo”. Muchos “tipos” me invitan a tomar algo y me hablan “como a un tipo”. Me
“Hago de tipo” cuando salgo a la calle enferma porque “si no lo hago yo, no me lo hace nadie”.
Y lo peor de todo es que, acostumbrados a “verme hacer de tipo”, los que me rodean esperan que “haga de tipo”. Muchos “tipos” me invitan a tomar algo y me hablan “como a un tipo”. Me
cuentan sus proezas sexuales, sus cuitas matrimoniales y sus déficits monetarios. Charlamos
de autos, de fútbol y de sexo. De vinos, de guita y de mujeres. “Vos sos uno más”, llegó a
decirme en mis narices mi príncipe azul. Y, la verdad, no me molesta que me traten “como a
un tipo” siempre y cuando no se olviden “que soy una mina”. A la que le gustan las flores, los
bombones y las caricias.
“Una mina” que llora a escondidas “como los tipos” y sueña con “un tipo” que le lleve el auto al
“Una mina” que llora a escondidas “como los tipos” y sueña con “un tipo” que le lleve el auto al
taller, que la ayude a cargar las bolsas del súper y que le cambie las lamparitas. Que alguna vez
diga “no te preocupes, descansá” y que haga una sopa cuando me agarre la gripe.
Mientras tanto, sigo “haciendo de tipo” sin renegar de mi almita de mujer. Sensible y cariñosa.
Mientras tanto, sigo “haciendo de tipo” sin renegar de mi almita de mujer. Sensible y cariñosa.
Soñadora, coqueta y ardiente. Aunque solo algunos entiendan cuánta debilidad hay detrás de
tanta fortaleza.
Valeria Schapira, periodista. Del libro “Diario de una mujer posmo” (Urano, 2011)
No hay comentarios:
Publicar un comentario